Ayuda para hacer mejores fotos: Resolución (y 3)

Sigo con la tercera y última entrada sobre resolución, puedes acceder aquí a la primera y a la segunda parte.

Cómo decía, conociendo de antemano el tamaño y la resolución de la impresora se puede dar un mejor resultado, e incluso no viene mal conocer la distancia a la que van a estar las imágenes de los observadores, como dijimos, para no usar una resolución excesiva que no se vaya a apreciar. La resolución de la impresora va en esta línea, puede que siempre impriman a la misma resolución o puede que dependa del tamaño de la imagen (a mayor tamaño menor resolución) o puede que se adapten a la resolución a la que está el archivo. En cualquier caso, siempre es mejor saber a qué resolución se va a imprimir para preparar el archivo a esa resolución.

Bueno, vamos a suponer que podemos elegir la resolución de impresión (300ppp) y sabemos el tamaño de la imagen final (30x 45 cm). Tal y como comenté en el artículo anterior mi foto a 240 ppp era de 18×24 cm, con lo que si le cambio a una resolución de 300 ppp será aun más pequeña así que ¿qué posibilidades tengo?

La primera y evidente es mandarlo como está y que se apañen. La descartamos.

La segunda es preguntar si sería posible bajar la resolución de la impresión para alcanzar el tamaño requerido.

Suponiendo que no fuera posible o no interesara ya que las imágenes iban a ser observadas con detalle nos queda la tercera posibilidad, interpolar. Photoshop y otros programas de edición fotográfica han evolucionado mucho a la hora de inventarse píxeles para variar el tamaño de las imágenes. El programa mira el valor de un pixel y los de su alrededor y deduce cual es la mejor opción para incluir un píxel entre ellos. Realmente es una gran herramienta.

Ahora es cuando os cuento por qué he descartado la primera opción, porque seguramente lo que haría el servicio de impresión es interpolar. Y no es que interpolara mal, es que ese no debe ser el último paso de la edición de una fotografía. El último paso siempre es la máscara de enfoque. Rara es la foto que no necesita algo de máscara de enfoque antes de imprimirse, y esa máscara se aplica sobre una foto casi terminada, a su tamaño y resolución de impresión. Y es que, la máscara de enfoque, además de ser muy destructiva se debe aplicar en función del tamaño y resolución de impresión. De manera que si la foto que mandé, 18×24 cm y 240ppp, le apliqué una mascara de enfoque para esos datos, y luego es fácil que el laboratorio le cambie el tamaño y la resolución y la imagen se resienta. Se obtiene un mejor resultado interpolando primero para obtener el tamaño y resolución a imprimir y luego se aplica la máscara de enfoque.

Después de esta chapa espero que quede claro qué es la resolución y para que sirve. Ah, como ya comenté un sensor con muchos megapíxeles ayuda a poder hacer ampliaciones a gran tamaño y/o gran resolución. Sin embargo tienen otros problemas que no suelen compensar esa ventaja. Otro día hablaré sobre ello.

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